Nuestros autoconceptos se retro-alimentan
Y un hallazgo que me hizo entender como empezar el cambio.
Primero: ¿Sabes qué es el autoconcepto? Es una construcción mental, una idea de quién eres. Este concepto se va formando por cosas que te dijeron que eras y creíste sin refutar por seguir perteneciendo. Por cosas que te aplaudieron y reforzaste, pero también por limitaciones, unas que heredaste y otras que fuiste encontrando.
El autoconcepto no es estático, es dinámico. Cuando haces algo que interrumpe la manera en que siempre haces las cosas y te ves capaz o cuando superas una prueba, cambia. Cuando te propones salir de viejas comodidades, cambia. Cuando vives un cambio grande en tu vida que te lleva a verte distinto, cambia.
Pero no tienes que esperar a que algo externo suceda. Conocer nuestro autoconcepto e ir interrumpiendo viejas creencias para crear una nueva visión de quiénes somos HOY, de lo que somos capaces, es posible; está en tu poder. Acá te cuento cómo y también cuál fue uno de los hallazgos en cuanto a esto que fue lo que más me sorprendió.
¿Estás listo? ¿Quieres ir observando cómo te tomas a ti mismo? ¿Quieres saber cómo empezar a crear espacio para poder observarte? ¡Vamos!

